¿Dónde comer en París?

Algunos consejos prácticos para ahorrar en París

Sin duda alguna París es el paraíso de todo gourmet, por lo que no vas a tener problemas en lo gastronómico, aunque debes andarte con cuidado en lo referente a los precios. Efectivamente, comer en París puede resultar excesivamente caro si te dedicas a comer únicamente en restaurantes, de modo que te recomendaríamos dejarlos sólo para las comidas o las cenas.

En este sentido, tienes la opción de comprarte tú mismo la comida y ahorrar así bastante dinero si de desayunos, almuerzos o meriendas se trata, aunque depende el tiempo que vayas a estar en París, ya que si no vas a estar muchos días, tampoco está mal visitar algún buen restaurante y darte el gustazo. Sin embargo, también vas a poder encontrar restaurantes de calidad a muy buen precio, por lo que no es necesario que lleves la maleta llena de chorizo, queso y pan desde España. No sería mala idea darte una vuelta por algún supermercado parisino (en París verás que los hay a millares, como es el caso de “Franprix”, “MonoPrix” o “Champion”) y comprar lo necesario para prepararte algunos bocatas, así como los indispensables refrescos, sobre todo si viajas a París en verano.

En todo caso, lo que sí vas a encontrar en cantidad son chinos, hindúes, pakistaníes, etc …, por lo que son una buena opción para ahorrar. Eso sí, cuidado con el “Quartier Latin” (“Barrio Latino”) a la hora de comer, zona en la que encontrarás más restaurantes de este tipo. Se recomienda bastante por su fama de bohemio y multicultural, pero no es un lugar muy recomendable para comer si no quieres que te timen. En todo caso, sí que es el sitio perfecto para comer a buen precio y probar nuevos sabores, con restaurantes realmente baratos, pero te recomendamos comparar precios entre los distintos locales y comparar antes de entrar en alguno. El Barrio Latino está situado en la zona del Panteón, cerca de la Catedral de Notre Dame, cruzando el Sena, aunque se extiende por un amplio complejo de pequeñas plazas, calles y callejuelas que guardan el encanto y la magia del París más bohemio.

Restaurantes griegos, italianos, asiáticos, hindúes, pakistaníes, locales nocturnos de todo pelaje, exposiciones al aire libre, artistas y músicos de todas las calidades, mercadillos diurnos y nocturnos, …; el Barrio Latino es el lugar ideal para los amantes de un estilo de vida propio y que gustan del sabor del mestizaje y la multiculturalidad, más recomendable para visitar que para comer. En todo caso, si decides tomar algo en el Barrio Latino, te recomendaríamos darte una vuelta por la Rue de la Huchette, la Rue de Cluny y la Rue Mouffetard.

Especialmente recomendados para ahorrar en tus comidas y tus almuerzos son los “bistrós” y las “brasseries”. Se trata de establecimientos tradicionales similares a las tascas y cervecerías en los que se sirven menús sin excesivas pretensiones, pero que te permitirán ahorrar y salir del paso, a la vez que podrás vivir el ambiente de estos lugares tan populares y tradicionales de París. Hemos simplificado un poco la descripción de estos dos tipos de establecimientos, pero más abajo profundizamos en sus diferencias.

Y claro está, también tienes para ahorrar en París la posibilidad de los restaurantes de comida rápida: “Mc Donald’s” o el “Quick” (la alternativa francesa a los restaurantes de comida rápida americanos), así como los “Bistro Romain” (una franquicia de la que hay infinidad de locales en París). Serían una buena opción para salir del paso, así como las pizzerías, aunque éstas tienen un nivel superior a los restaurantes de comida rápida y, por tanto, el precio es mayor, especialmente en lugares muy turísticos.

Igualmente, una muy buena opción para ahorrar en la comida en París son los centros comerciales, ya que podrás encontrar en ellos restaurantes de todo tipo (obviamente también de comida rápida), lo que te permitirá comparar rápidamente y encontrar algún lugar en la que la relación calidad-precio sea excelente. Te podemos recomendar especialmente el “Monoprix Fontaine”, un centro comercial situado frente al Moulin Rouge (en el nº 52 de la Rue Fontaine),y en el que podrás encontrar muy buenas opciones a muy buen precio.

Si eres estudiante tenemos una buena noticia para ti, ya que con tu carné de estudiante puedes comer muy bien a muy buen precio en París. En concreto, nos referimos a los “CROUS”, una red de comedores para estudiantes situados en su mayoría en el centro de París, por tanto en zonas muy turísticas, por lo que podrás comer bien, barato (unos 4 ó 5€) y sin tener que buscar mucho. No obstante, has de ser estudiante y, en algunos casos, estudiante en París. Si quieres más información sobre esta opción puedes visitar www.cnous.fr.

Otro aspecto que debes tener en cuenta a la hora de comer o de, por ejemplo, tomar un café en París, es el hecho de que cuanto más cerca estés de un monumento más cara te saldrá la factura, por no hablar de si optas por sentarte en una terraza para contemplar el paisaje. Efectivamente, como se dice: “cuanto más azúcar más dulce”; y es que el disfrutar del paisaje en París puede tener un alto precio. En este sentido, si se trata de tomar un café (salvo alguna excepción en la que no puedas resistir el sentarte en una terraza y disfrutar del romanticismo de tomar un café en el París más bohemio), mejor que lo hagas en la barra de pie, ya que, hasta incluso por sentarte dentro del local, te puede suponer un aumento considerable de la factura. Si se trata de cenar, mejor evita las terrazas exteriores y hazlo en el interior del restaurante, ya que una mesa en pleno París y cerca de un monumento puede llegar a ser prohibitivo, especialmente si pides vino (si puedes prescindir del vino en la comida o la cena mejor, ya que es ahí donde los restaurantes hacen su agosto con precios por botella astronómicos, aunque de una calidad relativa.

En cuanto al espinoso tema de las propinas en París, indicarte que ya están incluidas en la propia factura. Efectivamente, en París tenemos la ventaja de que en la factura se incluye también el precio del servicio junto a los impuestos (un 15% en total), por lo que no es necesario dejar propina, salvo que el lugar, el servicio y la comida nos hayan gustado especialmente, en cuyo caso se suele dejar entre un 5 y un 10% como propina especial con la que mostrar nuestra satisfacción, pero sólo en casos excepcionales, tal y como te hemos indicado.

Restaurantes recomendados en París

Tampoco es cuestión de obsesionarse en exceso sobre la cartera y algún día puedes hacer una excepción y darte un homenaje en una de las ciudades “templo” de la cocina mundial, ya sea justa o injustamente la atribución de este calificativo.

Te sorprenderá la cantidad de restaurantes que vas a encontrar en París. Por supuesto, nos encantaría recibir tus propias recomendaciones sobre restaurantes en París. En cualquier caso, si quieres ahorrar, ten en cuenta las recomendaciones que te hemos hecho anteriormente, evitando los restaurantes situados muy cerca de grandes monumentos y lugares especialmente turísticos, así como las terrazas, ya que todo ello multiplica bastante el precio final de la comida o cena.

Llegados a este punto, tal vez sería conveniente señalar las diferencias entre “bistró” y “brasserie”, ya que, posiblemente, cuando busques información sobre dónde comer en París te vas a encontrar múltiples referencias a estos dos tipos de establecimientos:

  • “Bistró”: El “bistró” se diferencia de la “brasserie” porque es un establecimiento más “informal” que este último, ya que carece de carta o menú y de servicio de personal que atienda a las mesas. El “bistró” sería equiparable a la “tasca” española, en un ambiente popular en el que se va más a beber vino y a hablar que a comer. Especialmente recomendado para visitar un lugar especialmente popular en París en el que departir, tomar algo y, de paso ahorrar. No obstante, no te confundas, ya que algunos de estos lugares son realmente exclusivos y en ellos se reúne lo mejorcito de París, ya que el gusto por lo tradicional se ha convertido en París en un símbolo de etiqueta, existiendo bistrots que son verdaderos museos con botellas en las estanterías de infinidades licores y con platos que son toda una maravilla gastronómica, por lo que, tildarlos de “tascas”, es una forma de simplificar para entendernos.
  • Brasserie”: Presenta más calidad que el “bistró”, ya que cuenta con personal de servicio y menús impresos. Sería equiparable a las cervecerías, aunque también cuenta con servicio de cafetería. Especialmente recomendado para almuerzos y comidas, aunque el menú suele ser el mismo todos los días. Especialmente recomendado también para ahorrar en París a la hora de comer.

Obviamente, y según veas la evolución del presupuesto, siempre te quedan los típicos restaurantes de comida rápida: Mc Donald’s o el “Quick” (la alternativa francesa a los restaurantes de comida rápida americanos), así como los “Bistro Romain” (una franquicia de la que hay infinidad de locales en París). Igualmente, tal y como te hemos indicado antes, una buena opción sería acudir a los centros comerciales para comer, ya que encontrarás variedad de restaurantes de calidad en los que comparar precios.

Eso sí, una advertencia muy importante: en Francia se han tomado muy en serio la “lucha antitabaco”, por lo que vas a encontrar muy pocos restaurantes donde puedas fumar si eres fumador.

Es obligatorio probar en París

Centrándonos ya en la gastronomía típica parisina, en París vas a disfrutar de los dos grandes tipos de la cocina francesa: la “Alta Cocina” y la más tradicional y campesina. Estos dos tipos de cocina los vas a encontrar en la relación de restaurantes que te hemos referido.

En todo caso, en la cocina francesa destaca el uso de las salsas, una de los elementos más significativos de esta cocina. Realmente, se puede decir que la gran aportación de la cocina francesa al Mundo es la maestría e imaginación en la preparación de salsas imposibles que llenan de sabor la mesa. Su origen se remonta a la Edad Media, con la finalidad de eliminar el mal sabor de las carnes mal conservadas de entonces, evolucionando su elaboración hasta llegar a nuestros días, momento actual en el que la preparación de las salsas es casi una ciencia que se basa en las cinco “salsas madre” que estableciera el cheff francés Auguste Escoffier.

En cualquier caso, además de las imprescindibles salsas, es imprescindible que pruebes:

  • El queso: Uno de los elementos fundamentales en la gastronomía francesa es el queso, de todos los tipos y variedades, aunque ocupa un lugar especial el camembert, así como el roquefort, el brie, el livarot y el acre munster. Si quieres comprar quesos para traer a España, te recomendamos especialmente “Alléosse” (en Rue Poncelet, cerca del Arco del Triunfo) y “La Fermette” (en Rue Montorgueil). Desde luego el queso en Francia es uno de los buques insignia de su gastronomía, con variedades que parecen infinitas y cada una de ellas con tonos, sabores y matices que convierten al queso francés en un manjar por si solo, por lo que puedes imaginar cómo puede realzar el plato que toca, especialmente los deliciosos postres que cuentan con el ingrediente mágico del queso.
  • El pan: Además de ser el complemento ideal del queso, sin duda el pan también ocupa un lugar esencial en la gastronomía francesa, siendo el pan más típico de París la “baguette” (la típica barra de pan). Pero también encontrarás en París unos panes más gruesos, también muy típicos, llamados “pains”, así como las deliciosas “brioches”. Entrar en cualquier panadería francesa es un deleite para la vista y el olfato, al tiempo que, seguro, ello te abrirá el apetito; recuerda que en París hay más de 350.000 panaderías y allí la elaboración del pan es todo un arte.
  • Los pasteles: Desde luego tomar un café con pastas o pasteles en París es toda una experiencia. Efectivamente, también ocupan un lugar esencial en la gastronomía parisina los pasteles y los dulces. Deliciosos son los “pettits fours”, recomendándote especialmente para su degustación “Des Gâteaux et du Pain”, que es una pastelería situada en el Boulevard Pasteur, nº 63. Igualmente, no debes dejar de visitar la pastelería de “Pierre Hermé” (quizás el mejor repostero del Mundo), toda una institución en París situada en un pequeño local en el nº 72 de la Rue Bonaparte que identificarás perfectamente por las colas que hay a la puerta para degustar las pequeñas joyas que se elaboran en esta pastelería y que no te puedes perder; una experiencia única, especialmente sus “macarons”, que son como unas tortitas rellenas de nata, de nueces, de chocolate, de trufa y de lo que cualquier goloso pudiera imaginar, si bien, la pastelería de “Pierre Hermé” no es precisamente barata, aunque cuando pruebes alguno de sus pasteles sabras la razón. Ir a París y no disfrutar de su repostería debería ser un delito, por lo que es obligado que pruebes estas joyas de la gastronomía parisina que podrás disfrutar en cualquiera de sus pastelerías, si bien, nosotros te recomendamos especialmente las dos anteriores.
  • El vino: Y claro está, el vino es uno de los elementos indispensables en la gastronomía francesa, y con él has de regar tus mejores comidas en París. Claro está que vas a encontrar vinos carísimos, pero si miras bien en la carta de los restaurantes a los que vayas, encontrarás vinos muy buenos a muy buen precio; en este sentido te recomendamos que busques en la carta los llamados “vin de table”, ya que son los más baratos, pero de una muy aceptable calidad. No obstante, verás que, a pesar del precio de los vinos franceses, nada tienen que envidiar a los vinos españoles, además de encarecer en demasía la factura final de cualquier comida o cena. En todo caso, ya que estás en París, nunca está demás acompañar alguna comida o cena con algún caldo francés.

Y con esos aderezos, a los que se suman el pescado, las verduras, la excelente y deliciosa combinación de los hongos en todo tipo de platos, las frutas que dan colorido y contraste a mil y una recetas, con el aderezo indispensable de la exquisita presentación de la que hace gala en todos sus platos la cocina francesa (especialmente parisina), una cocina a la vanguardia de la creatividad y la imaginación que es el deleite de los amantes de la buena cocina que se acercan a París.

Nos hemos centrado en la gastronomía típicamente francesa y parisina, pero no debes olvidar el papel cada vez más importante que ocupa la cocina de otros países en la gastronomía parisina, de la mano de la gran cantidad de inmigrantes que viven en esta ciudad, como es el caso de la cocina asiática, pakistaní y árabe. Encontrarás gran número de restaurantes de este tipo en el Barrio Latino, aunque ya sabes la advertencia que te hemos hecho más arriba al respecto: el Barrio Latino es más para visitar que para comer. No obstante esa recomendación, sería interesante darte una vuelta por esta zona y descubrir en algún restaurante que tenga buena pinta el maridaje entre la cocina foránea y la parisina; toda una experiencia.

París encierra el encanto de la “bohème”, del existencialimo de Sartre, la magia de su luz nocturna que acaricia al Sena, la grandiosidad imperial, el orgullo por la “grandeur” y por, al mismo tiempo, de los detalles de las cosas pequeñas bien hechas. París ha ido atesorando durante siglos un renombre que ha situado a esta ciudad como punto de referencia de todo o casi todo: moda, gastronomía, cultura, arquitectura, romanticismo, arte, diseño, … París evoca un pasado de romanticismo, al tiempo que nos sitúa ante una ciudad con una historia innovadora que se refleja en múltiples detalles y elementos que irás descubriendo en tu visita a París, siendo su máximo exponente la Torre Eiffel, uno de los logros arquitectónicos de la Humanidad, menospreciado en su momento y que hoy es el icono más evidente de esta ciudad. Todo ello hace que la gastronomía parisina forme parte indisoluble de los encantos de esta ciudad, difícilmente individualizables, ya que todos conforman la magia, el encanto y el romanticismo de París.