Todo lo que debes conocer para tu primer viaje a África

Muchos viajeros se apresuran a viajar a París o Bangkok, pero dudan en reservar un viaje a Accra o Kampala. Estamos constantemente bombardeados con imágenes negativas de África, incluyendo enfermedades desenfrenadas, niños hambrientos y conflictos bélicos. Lo que los medios de comunicación no comparten es que se pueden vivir unas grandes vacaciones en África. Por eso, hoy te traigo consejos para planificar tu primer viaje a África.

África, un continente compuesto de 54 países y nueve territorios, todos ellos con culturas únicas, debe estar en la parte superior de tu lista de viajes este año. He visitado Uganda, Togo, Kenia, Egipto, Ghana, Senegal y Etiopía, pero tengo muchos más países en mi lista de pendientes. Uganda es el hogar de los últimos gorilas de montaña del mundo que quedan, el lago Victoria y la fuente del Nilo. Estas características deben poner a Uganda en la parte superior de tu lista de destinos en África.

Tu primer viaje a África puede darte un poco de miedo, pero puedes estar seguro de que muchos países africanos tienen sólidas infraestructuras turísticas incluyendo hoteles de cinco estrellas. Lo mejor de todo, sin embargo, es que África tiene africanos. África es la fuente de toda la humanidad y está cubierta de recursos naturales y belleza. Vamos a comenzar con estos consejos para planificar tu primer viaje a África.

7 CONSEJOS PARA PLANIFICAR TU PRIMER VIAJE A ÁFRICA

ENCUENTRA UN AMIGO AFRICANO Y HAZ EL VIAJE JUNTO A ÉL

En general, elegir un país para visitar basado en conocer a alguien que vive en él es una buena idea. He encontrado que la experiencia de viaje se puede mejorar cuando puedes mezclar salidas típicas de turismo con restaurantes que sólo los lugareños conocen. Esta es también una gran manera de obtener un conocimiento íntimo de la cultura. Además de todo ello, ves bastante preparado: lee, ponte alguna película o pregunta a alguien cercano a ti que haya estado recientemente en alguno de los países que quieres visitar. Si la tercera opción no entra dentro de tus planes, puedes aprovechar las otras dos a través de la larga lista de tiendas y ofertas increíbles que te proporciona Mascupon.es en su página web. Es una de las mejores páginas de la actualidad y la que mejor te puede preparar para tus viajes a precios increíbles.

SÓLO VAYAS CUANDO TENGAS AL MENOS DOS SEMANAS PARA EL VIAJE

Llegar a muchos países africanos puede ser un largo viaje dependiendo del continente de donde vayas y hacia qué país vas. Querrás darle tiempo a tu cuerpo para adaptarse y permitirse experimentar el país, lo que puede significar tomar largos viajes por carretera fuera de la capital. Además, esto no es una experiencia en la que desees correr.

NO DEJES QUE EL CENTRO DE CONTROL Y PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES TE ASUSTE

Hay ciertamente algunas vacunas que tendrás que ponerte antes de viajar. Dependiendo del país que visites, también puedes necesitar tomar profilaxis contra la malaria. Puedes tener diarrea y algunas picaduras de mosquitos.

Estos son obstáculos menores que no deben asustarte. Si tienes preguntas sobre países específicos, pídele consejo a alguien que haya estado allí.

SACRIFICAR LA COMODIDAD DE LA EXPERIENCIA

Puedes viajar a muchos países africanos y tener una experiencia estéril de cinco estrellas. Yo te animaría a salir de tu zona de confort. Bañarte en agua fría nunca mató a nadie ni estar sin electricidad una noche o dos.

Come con las manos y come alimentos que no puedas reconocer por completo; podría ser la mejor cosa que has probado. Habrá un montón de restaurantes y hoteles a los que puedas ir si te cansas de la comida local.

SÉ RESPETUOSO

Las mujeres de la mayoría de los países africanos, si no todos, se visten de manera conservadora. Eso significa que las mujeres viajeras deben dejar los pantalones cortos y los tirantes para cuando estén en el hotel o en excursiones organizadas. Viste de forma conservadora si sales a explorar por tu cuenta. ¿Pero cómo hacerlo a un precio barato? Bueno, la solución se encuentra en https://www.mascupon.com.mx/tiendas/cupon-linio/. En la página encontarás mogollón de soluciones que se adaptarán a tu bolsillo, sea cuál sea. Además, ¿quién ha dicho que para viajar hay que gastar?

CONSIGUE ROPA HECHA Y COMPRA JOYERÍA

Siempre que visito un país africano, compro ropa hecha allí. Considero esto una necesidad porque puedes comprar ropa barata de sastres asombrosos. Muchas personas comentan mis vestidos y camisas hechas de telas africanas.

Hay varios tipos diferentes de joyería disponibles en varios países. No importa donde vayas, visita el mercado y añade un pedazo de joyería africana a tu traje.

BAILA HASTA QUE NO PUEDAS MÁS

¿Necesito decir mas? Vale, tal vez. La gente baila en los clubes. Por lo tanto, ponte tus zapatos de baile -consigue unos cómodos, una vez más, gracias a https://www.mascupon.com/tiendas/cupon-target/ donde además de calzado, podrás encontrar complementos geniales que combinen con los colores naturales de África- y disfruta de la noche con los lugareños, tus amigos o familia.

Entonces, ¿qué país debes visitar? Yo escogería un país que no tenga un conflicto activo, porque tristemente muchos países todavía están envueltos en conflictos internos. Sin embargo, los viajeros más experimentados pueden querer aventurarse a otras naciones.

¿Te animas a planificar tu primer viaje a África? ¿Has estado en Africa? ¿Cúal es tu país favorito? ¿Qué consejos tienes para los novatos que viajan al continente?

Si tienes cualquier duda a la hora de planificar tu primer viaje a África, no dudes en ponerte en contacto conmigo, a través de los comentarios o de la sección de contacto.

Documentación necesaria para viajar a Brasil

Brasil endurece los requisitos de entrada

Brasil anunció en febrero de 2012 el endurecimiento de los requisitos de entrada para los españoles en el país, algo que se ha confirmado desde el pasado 2 de abril, día a partir del cual los españoles que quieran viajar a Brasil deberán cumplir unos requisitos adicionales de entrada y estancia.

En concreto, los españoles deberán aportar, además del pasaporte, billete de ida y vuelta, un comprobante de medios económicos suficientes (unos 80 € diarios) y una carta de invitación de un residente en la ciudad de destino, en la que conste el plazo de estancia, compulsada ante notario si el alojamiento es en una vivienda privada, documentos todos ellos debidamente legalizados. Para comprobar esta solvencia, será preciso presentar la tarjeta de crédito y su última factura para que se pueda verificar el límite. En caso de alojamiento en un hotel, será preciso el documento de reserva pagada. También puede ser precisa una prueba documental de excursiones reservadas si han sido contratadas con antelación.

El Gobierno de Brasil ha adoptado estas medidas más rígidas en reciprocidad con los requisitos que España exige a los ciudadanos de este país en aplicación de las normas establecidas por la UE para acceder a los países del Espacio Schengen, zona sin fronteras interiores que permite la libertad de movimientos. Para entender la decisión de las autoridades brasileñas deberemos de hacer un pequeño repaso de los hechos que han conducido a esta situación.

Los ciudadanos brasileños para poder entrar en cualquiera de los países del espacio Schengen necesitaban, además de su pasaporte en vigor, carta de invitación o reserva de hotel, solvencia económica para la estancia prevista y seguro de viaje obligatorio, requisitos que no eran impuestos por España, sino por las autoridades comunitarias, lo mismo que ocurre con los nacionales de aquellos países a los que se exige visado, imposición ésta procedente de las autoridades comunitarias, no de España.

Como quiera que las autoridades europeas vigilan los flujos migratorios a través de las fronteras de los diferentes países comunitarios, exigieron a las autoridades españolas que aumentaran su celo en los controles fronterizos, por ser España puerta de entrada principal de la inmigración procedente de Hispanoamérica, inmigración que se estaba disparando en los últimos años. En respuesta a esas demandas comunitarias, España durante el año 2008 rechazó a numerosos viajeros procedentes del otro lado del Atlántico, incluidos brasileños, siendo que en muchas de las ocasiones se rechazaba en frontera a viajeros que cumplían con todos los requisitos exigidos para entrar en el espacio Schengen.

Así, argentinos, peruanos, colombianos y un largo etcétera, iban siendo rechazados en la frontera española y deportados a sus países de origen, muchas veces con justificación, pero otras veces sin constancia de ella, a lo que se unía el supuesto maltrato a los deportados por parte de la policía española. En cualquier caso, el único país que decidió tomar medidas fue Brasil, que anunció la exigencia de los requisitos arriba apuntados a los ciudadanos españoles que pretendieran viajar a Brasil como medida de protesta en reciprocidad a las exigencias del espacio Schengen para sus nacionales. Sin embargo, curiosamente, tales exigencias sólo se han establecido para los ciudadanos españoles, pero no así para los nacionales del resto de países firmantes del Acuerdo Schengen.

Por ello, la decisión de Brasil ha de encuadrarse más en el marco de una medida de presión y de protesta que otra cosa, en respuesta al celo de las autoridades españolas para con sus nacionales en el control de fronteras, algo especialmente trascendente ante los importantes acontecimientos deportivos de los próximos años (Juegos Olímpicos y Mundial de Fútbol) que harán que Brasil reciba millones de visitantes, entre ellos españoles.

En cualquier caso, sea como fuere y las razones de Brasil para adoptar esa medida contra los ciudadanos españoles, lo cierto es que para viajar a Brasil, por ahora, se endurecen los requisitos de entrada y se equiparan a los que el espacio Schengen exige a sus nacionales. Las nuevas reglas convierten a Brasil en uno de los países de Iberoamérica donde los requisitos de entrada para los turistas españoles son más estrictos, junto con Cuba, Venezuela y Panamá, según informa el Ministerio de Asuntos Exteriores español, Ministerio que ha alegado siempre que los criterios aplicados con los viajeros brasileños son los mismos que adoptan otros socios europeos.

Sin embargo, Brasil no sufrirá el impacto de los turistas españoles

No obstante, el impacto en los turistas españoles no va a resultar excesivo, ya que Brasil no es uno de los destinos especialmente preferidos por los españoles en Iberoamérica, a diferencia de lo que ocurre en el caso de Cuba, a lo que se une el hecho de que el país Carioca es uno de los lugares más inseguros del Mundo y no resulta especialmente recomendable como destino turístico. En todo caso, la celebración de los próximos Juegos Olímpicos y del Mundial de Fútbol tampoco afectará a la mayoría de los españoles que viajen a Brasil si cuentan con reservas de hotel y recursos suficientes por día, ya que en tal caso escaparán de la exigencia de la carta de invitación. Fuera de esos dos acontecimientos deportivos, lo cierto es que en Hispanoamérica existen otros destinos mucho más apetecibles que Brasil y, desde luego, bastante más seguros.

¿Dónde comer en París?

Algunos consejos prácticos para ahorrar en París

Sin duda alguna París es el paraíso de todo gourmet, por lo que no vas a tener problemas en lo gastronómico, aunque debes andarte con cuidado en lo referente a los precios. Efectivamente, comer en París puede resultar excesivamente caro si te dedicas a comer únicamente en restaurantes, de modo que te recomendaríamos dejarlos sólo para las comidas o las cenas.

En este sentido, tienes la opción de comprarte tú mismo la comida y ahorrar así bastante dinero si de desayunos, almuerzos o meriendas se trata, aunque depende el tiempo que vayas a estar en París, ya que si no vas a estar muchos días, tampoco está mal visitar algún buen restaurante y darte el gustazo. Sin embargo, también vas a poder encontrar restaurantes de calidad a muy buen precio, por lo que no es necesario que lleves la maleta llena de chorizo, queso y pan desde España. No sería mala idea darte una vuelta por algún supermercado parisino (en París verás que los hay a millares, como es el caso de “Franprix”, “MonoPrix” o “Champion”) y comprar lo necesario para prepararte algunos bocatas, así como los indispensables refrescos, sobre todo si viajas a París en verano.

En todo caso, lo que sí vas a encontrar en cantidad son chinos, hindúes, pakistaníes, etc …, por lo que son una buena opción para ahorrar. Eso sí, cuidado con el “Quartier Latin” (“Barrio Latino”) a la hora de comer, zona en la que encontrarás más restaurantes de este tipo. Se recomienda bastante por su fama de bohemio y multicultural, pero no es un lugar muy recomendable para comer si no quieres que te timen. En todo caso, sí que es el sitio perfecto para comer a buen precio y probar nuevos sabores, con restaurantes realmente baratos, pero te recomendamos comparar precios entre los distintos locales y comparar antes de entrar en alguno. El Barrio Latino está situado en la zona del Panteón, cerca de la Catedral de Notre Dame, cruzando el Sena, aunque se extiende por un amplio complejo de pequeñas plazas, calles y callejuelas que guardan el encanto y la magia del París más bohemio.

Restaurantes griegos, italianos, asiáticos, hindúes, pakistaníes, locales nocturnos de todo pelaje, exposiciones al aire libre, artistas y músicos de todas las calidades, mercadillos diurnos y nocturnos, …; el Barrio Latino es el lugar ideal para los amantes de un estilo de vida propio y que gustan del sabor del mestizaje y la multiculturalidad, más recomendable para visitar que para comer. En todo caso, si decides tomar algo en el Barrio Latino, te recomendaríamos darte una vuelta por la Rue de la Huchette, la Rue de Cluny y la Rue Mouffetard.

Especialmente recomendados para ahorrar en tus comidas y tus almuerzos son los “bistrós” y las “brasseries”. Se trata de establecimientos tradicionales similares a las tascas y cervecerías en los que se sirven menús sin excesivas pretensiones, pero que te permitirán ahorrar y salir del paso, a la vez que podrás vivir el ambiente de estos lugares tan populares y tradicionales de París. Hemos simplificado un poco la descripción de estos dos tipos de establecimientos, pero más abajo profundizamos en sus diferencias.

Y claro está, también tienes para ahorrar en París la posibilidad de los restaurantes de comida rápida: “Mc Donald’s” o el “Quick” (la alternativa francesa a los restaurantes de comida rápida americanos), así como los “Bistro Romain” (una franquicia de la que hay infinidad de locales en París). Serían una buena opción para salir del paso, así como las pizzerías, aunque éstas tienen un nivel superior a los restaurantes de comida rápida y, por tanto, el precio es mayor, especialmente en lugares muy turísticos.

Igualmente, una muy buena opción para ahorrar en la comida en París son los centros comerciales, ya que podrás encontrar en ellos restaurantes de todo tipo (obviamente también de comida rápida), lo que te permitirá comparar rápidamente y encontrar algún lugar en la que la relación calidad-precio sea excelente. Te podemos recomendar especialmente el “Monoprix Fontaine”, un centro comercial situado frente al Moulin Rouge (en el nº 52 de la Rue Fontaine),y en el que podrás encontrar muy buenas opciones a muy buen precio.

Si eres estudiante tenemos una buena noticia para ti, ya que con tu carné de estudiante puedes comer muy bien a muy buen precio en París. En concreto, nos referimos a los “CROUS”, una red de comedores para estudiantes situados en su mayoría en el centro de París, por tanto en zonas muy turísticas, por lo que podrás comer bien, barato (unos 4 ó 5€) y sin tener que buscar mucho. No obstante, has de ser estudiante y, en algunos casos, estudiante en París. Si quieres más información sobre esta opción puedes visitar www.cnous.fr.

Otro aspecto que debes tener en cuenta a la hora de comer o de, por ejemplo, tomar un café en París, es el hecho de que cuanto más cerca estés de un monumento más cara te saldrá la factura, por no hablar de si optas por sentarte en una terraza para contemplar el paisaje. Efectivamente, como se dice: “cuanto más azúcar más dulce”; y es que el disfrutar del paisaje en París puede tener un alto precio. En este sentido, si se trata de tomar un café (salvo alguna excepción en la que no puedas resistir el sentarte en una terraza y disfrutar del romanticismo de tomar un café en el París más bohemio), mejor que lo hagas en la barra de pie, ya que, hasta incluso por sentarte dentro del local, te puede suponer un aumento considerable de la factura. Si se trata de cenar, mejor evita las terrazas exteriores y hazlo en el interior del restaurante, ya que una mesa en pleno París y cerca de un monumento puede llegar a ser prohibitivo, especialmente si pides vino (si puedes prescindir del vino en la comida o la cena mejor, ya que es ahí donde los restaurantes hacen su agosto con precios por botella astronómicos, aunque de una calidad relativa.

En cuanto al espinoso tema de las propinas en París, indicarte que ya están incluidas en la propia factura. Efectivamente, en París tenemos la ventaja de que en la factura se incluye también el precio del servicio junto a los impuestos (un 15% en total), por lo que no es necesario dejar propina, salvo que el lugar, el servicio y la comida nos hayan gustado especialmente, en cuyo caso se suele dejar entre un 5 y un 10% como propina especial con la que mostrar nuestra satisfacción, pero sólo en casos excepcionales, tal y como te hemos indicado.

Restaurantes recomendados en París

Tampoco es cuestión de obsesionarse en exceso sobre la cartera y algún día puedes hacer una excepción y darte un homenaje en una de las ciudades “templo” de la cocina mundial, ya sea justa o injustamente la atribución de este calificativo.

Te sorprenderá la cantidad de restaurantes que vas a encontrar en París. Por supuesto, nos encantaría recibir tus propias recomendaciones sobre restaurantes en París. En cualquier caso, si quieres ahorrar, ten en cuenta las recomendaciones que te hemos hecho anteriormente, evitando los restaurantes situados muy cerca de grandes monumentos y lugares especialmente turísticos, así como las terrazas, ya que todo ello multiplica bastante el precio final de la comida o cena.

Llegados a este punto, tal vez sería conveniente señalar las diferencias entre “bistró” y “brasserie”, ya que, posiblemente, cuando busques información sobre dónde comer en París te vas a encontrar múltiples referencias a estos dos tipos de establecimientos:

  • “Bistró”: El “bistró” se diferencia de la “brasserie” porque es un establecimiento más “informal” que este último, ya que carece de carta o menú y de servicio de personal que atienda a las mesas. El “bistró” sería equiparable a la “tasca” española, en un ambiente popular en el que se va más a beber vino y a hablar que a comer. Especialmente recomendado para visitar un lugar especialmente popular en París en el que departir, tomar algo y, de paso ahorrar. No obstante, no te confundas, ya que algunos de estos lugares son realmente exclusivos y en ellos se reúne lo mejorcito de París, ya que el gusto por lo tradicional se ha convertido en París en un símbolo de etiqueta, existiendo bistrots que son verdaderos museos con botellas en las estanterías de infinidades licores y con platos que son toda una maravilla gastronómica, por lo que, tildarlos de “tascas”, es una forma de simplificar para entendernos.
  • Brasserie”: Presenta más calidad que el “bistró”, ya que cuenta con personal de servicio y menús impresos. Sería equiparable a las cervecerías, aunque también cuenta con servicio de cafetería. Especialmente recomendado para almuerzos y comidas, aunque el menú suele ser el mismo todos los días. Especialmente recomendado también para ahorrar en París a la hora de comer.

Obviamente, y según veas la evolución del presupuesto, siempre te quedan los típicos restaurantes de comida rápida: Mc Donald’s o el “Quick” (la alternativa francesa a los restaurantes de comida rápida americanos), así como los “Bistro Romain” (una franquicia de la que hay infinidad de locales en París). Igualmente, tal y como te hemos indicado antes, una buena opción sería acudir a los centros comerciales para comer, ya que encontrarás variedad de restaurantes de calidad en los que comparar precios.

Eso sí, una advertencia muy importante: en Francia se han tomado muy en serio la “lucha antitabaco”, por lo que vas a encontrar muy pocos restaurantes donde puedas fumar si eres fumador.

Es obligatorio probar en París

Centrándonos ya en la gastronomía típica parisina, en París vas a disfrutar de los dos grandes tipos de la cocina francesa: la “Alta Cocina” y la más tradicional y campesina. Estos dos tipos de cocina los vas a encontrar en la relación de restaurantes que te hemos referido.

En todo caso, en la cocina francesa destaca el uso de las salsas, una de los elementos más significativos de esta cocina. Realmente, se puede decir que la gran aportación de la cocina francesa al Mundo es la maestría e imaginación en la preparación de salsas imposibles que llenan de sabor la mesa. Su origen se remonta a la Edad Media, con la finalidad de eliminar el mal sabor de las carnes mal conservadas de entonces, evolucionando su elaboración hasta llegar a nuestros días, momento actual en el que la preparación de las salsas es casi una ciencia que se basa en las cinco “salsas madre” que estableciera el cheff francés Auguste Escoffier.

En cualquier caso, además de las imprescindibles salsas, es imprescindible que pruebes:

  • El queso: Uno de los elementos fundamentales en la gastronomía francesa es el queso, de todos los tipos y variedades, aunque ocupa un lugar especial el camembert, así como el roquefort, el brie, el livarot y el acre munster. Si quieres comprar quesos para traer a España, te recomendamos especialmente “Alléosse” (en Rue Poncelet, cerca del Arco del Triunfo) y “La Fermette” (en Rue Montorgueil). Desde luego el queso en Francia es uno de los buques insignia de su gastronomía, con variedades que parecen infinitas y cada una de ellas con tonos, sabores y matices que convierten al queso francés en un manjar por si solo, por lo que puedes imaginar cómo puede realzar el plato que toca, especialmente los deliciosos postres que cuentan con el ingrediente mágico del queso.
  • El pan: Además de ser el complemento ideal del queso, sin duda el pan también ocupa un lugar esencial en la gastronomía francesa, siendo el pan más típico de París la “baguette” (la típica barra de pan). Pero también encontrarás en París unos panes más gruesos, también muy típicos, llamados “pains”, así como las deliciosas “brioches”. Entrar en cualquier panadería francesa es un deleite para la vista y el olfato, al tiempo que, seguro, ello te abrirá el apetito; recuerda que en París hay más de 350.000 panaderías y allí la elaboración del pan es todo un arte.
  • Los pasteles: Desde luego tomar un café con pastas o pasteles en París es toda una experiencia. Efectivamente, también ocupan un lugar esencial en la gastronomía parisina los pasteles y los dulces. Deliciosos son los “pettits fours”, recomendándote especialmente para su degustación “Des Gâteaux et du Pain”, que es una pastelería situada en el Boulevard Pasteur, nº 63. Igualmente, no debes dejar de visitar la pastelería de “Pierre Hermé” (quizás el mejor repostero del Mundo), toda una institución en París situada en un pequeño local en el nº 72 de la Rue Bonaparte que identificarás perfectamente por las colas que hay a la puerta para degustar las pequeñas joyas que se elaboran en esta pastelería y que no te puedes perder; una experiencia única, especialmente sus “macarons”, que son como unas tortitas rellenas de nata, de nueces, de chocolate, de trufa y de lo que cualquier goloso pudiera imaginar, si bien, la pastelería de “Pierre Hermé” no es precisamente barata, aunque cuando pruebes alguno de sus pasteles sabras la razón. Ir a París y no disfrutar de su repostería debería ser un delito, por lo que es obligado que pruebes estas joyas de la gastronomía parisina que podrás disfrutar en cualquiera de sus pastelerías, si bien, nosotros te recomendamos especialmente las dos anteriores.
  • El vino: Y claro está, el vino es uno de los elementos indispensables en la gastronomía francesa, y con él has de regar tus mejores comidas en París. Claro está que vas a encontrar vinos carísimos, pero si miras bien en la carta de los restaurantes a los que vayas, encontrarás vinos muy buenos a muy buen precio; en este sentido te recomendamos que busques en la carta los llamados “vin de table”, ya que son los más baratos, pero de una muy aceptable calidad. No obstante, verás que, a pesar del precio de los vinos franceses, nada tienen que envidiar a los vinos españoles, además de encarecer en demasía la factura final de cualquier comida o cena. En todo caso, ya que estás en París, nunca está demás acompañar alguna comida o cena con algún caldo francés.

Y con esos aderezos, a los que se suman el pescado, las verduras, la excelente y deliciosa combinación de los hongos en todo tipo de platos, las frutas que dan colorido y contraste a mil y una recetas, con el aderezo indispensable de la exquisita presentación de la que hace gala en todos sus platos la cocina francesa (especialmente parisina), una cocina a la vanguardia de la creatividad y la imaginación que es el deleite de los amantes de la buena cocina que se acercan a París.

Nos hemos centrado en la gastronomía típicamente francesa y parisina, pero no debes olvidar el papel cada vez más importante que ocupa la cocina de otros países en la gastronomía parisina, de la mano de la gran cantidad de inmigrantes que viven en esta ciudad, como es el caso de la cocina asiática, pakistaní y árabe. Encontrarás gran número de restaurantes de este tipo en el Barrio Latino, aunque ya sabes la advertencia que te hemos hecho más arriba al respecto: el Barrio Latino es más para visitar que para comer. No obstante esa recomendación, sería interesante darte una vuelta por esta zona y descubrir en algún restaurante que tenga buena pinta el maridaje entre la cocina foránea y la parisina; toda una experiencia.

París encierra el encanto de la “bohème”, del existencialimo de Sartre, la magia de su luz nocturna que acaricia al Sena, la grandiosidad imperial, el orgullo por la “grandeur” y por, al mismo tiempo, de los detalles de las cosas pequeñas bien hechas. París ha ido atesorando durante siglos un renombre que ha situado a esta ciudad como punto de referencia de todo o casi todo: moda, gastronomía, cultura, arquitectura, romanticismo, arte, diseño, … París evoca un pasado de romanticismo, al tiempo que nos sitúa ante una ciudad con una historia innovadora que se refleja en múltiples detalles y elementos que irás descubriendo en tu visita a París, siendo su máximo exponente la Torre Eiffel, uno de los logros arquitectónicos de la Humanidad, menospreciado en su momento y que hoy es el icono más evidente de esta ciudad. Todo ello hace que la gastronomía parisina forme parte indisoluble de los encantos de esta ciudad, difícilmente individualizables, ya que todos conforman la magia, el encanto y el romanticismo de París.

¿Es buen momento para viajar a Argentina?

Los recientes acontecimientos en Argentina contra intereses españoles (la expropiación de las acciones de la española REPSOL en la porteña YPF, por ejemplo) nos llevan a plantearnos esta pregunta ante una creciente espiral antiespañola que se está viviendo en el país argentino, orquestada claramente desde el gobierno de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner que está apuntando directamente contra los españoles en una estrategia populista, típicamente peronista, en la que es necesario buscar un enemigo exterior para justificar las consecuencias económicas de una desastrosa política interior en todos los órdenes.

España afectada por las decisiones de Argentina

Ahora le ha tocado a los españoles, pero hace unos meses le volvió a tocar a los británicos con el manido tema de Las Malvinas y el reclamo de su soberanía por parte de Argentina, un reclamo que, curiosamente, se reaviva en los tiempos de crisis del país porteño de forma recurrente y que llegó a conducir a Argentina a una guerra en 1982 con Gran Bretaña que condujo a los argentinos al desastre. Y es que, con aquellos antecedentes frente a uno de los ejércitos más poderosos del Planeta, Cristina Fernández pronto envainó la espada contra el inglés para apuntar hacia otro objetivo más seguro y fácil de lograr: los intereses españoles en Argentina.

No cabe duda de que Argentina puede hacer de su capa un sayo con sus recursos naturales, estando en todo el derecho para hacer lo que ha hecho. Sin embargo, no es menos cierto que la intervención de YPF se ha hecho de la forma menos apropiada y con un claro talante agresivo exclusivamente hacia REPSOL por ser española. Ahora no son ni los “yanquis” ni los ingleses: son los españoles. Pudiendo haber hecho una “OPA” para adquirir el capital de REPSOL, que es como actúan los países civilizados, o pudiendo haber expropiado parte de las acciones de REPSOL y parte de las acciones de, por ejemplo, la Familia Eskenazi, lo cierto es que la Presidenta de Argentina optó por lo más populista que era acusar de todos los males energéticos de Argentina a REPSOL y a los españoles (ampliamente calificados como “colonialistas” en los cenáculos kirchneristas en los últimos días), todo ello aderezado con burlas hacia las instituciones españolas y el maltrato hacia los empleados de REPSOL, expulsados como delincuentes de la sede de YPF horas después de la expropiación.

Y es que el matonismo del que hace gala Cristina Fernández, equiparable al de Chávez en Venezuela, necesita de un chivo expiatorio que en estos momentos es España, algo que amenaza con aumentar dado que los intereses empresariales españoles en Argentina son muchos (España es el país con más inversiones en el país porteño) y la errática y desastrosa política económica y social de la Presidenta Argentina necesita de más dinero para subsidiar un país que se dirige inexorablemente a la ruina. Así pues, España y los españoles están en el punto de mira del peronismo y de sus jóvenes cachorros agrupados en “La Cámpora”, una oscura organización juvenil equiparable en sus modos y formas a las “SA” de la Alemania nazi, con una cabeza visible llamada Áxel Kicillof, un joven Viceministro de Economía, de claras convicciones marxistas y cuyo único mérito en política económica ha sido arruinar a “Aerolíneas Argentinas” tras robárselas directamente al español “Grupo Marsans”. Y es que de robo se puede hablar sin temor a equivocarse, tal y como lo hace el contundente editorial de “The Wall Street Journal”, un robo y un expolio en una historia de mentiras oficiales, tantas veces repetidas en la historia Argentina y que hoy tiene como víctima a los españoles como cabezas de turco del momento.

Se ha dicho desde el oficialismo argentino que la expropiación de REPSOL se justifica por la falta de inversiones de la compañía española y el vaciamiento de YPF, repartiéndose beneficios desde REPSOL sin reinvertir, afirmaciones que ocultan la verdad de un país acostumbrado a la corrupción y al pillaje como enseña y costumbre de sus políticos. De no haberse invertido en tecnología no se hubiesen descubierto yacimientos como el goloso “Vaca Muerta”, ocultándose al mismo tiempo que fue la Familia Kirchner la que obligó a REPSOL a destinar el 90% de sus beneficios a dividendos para enriquecer a sus buenos amigos los Eskenazi. Toda una historia de corrupción y expolio institucional a los argentinos que no es ajeno a la Historia del país.

Así las cosas, la deriva populista y nacionalista de Argentina que ha situado en su punto de mira a los españoles, desaconseja en todo punto, por lo menos durante algún tiempo, a viajar a aquel país, un país, por lo demás, en el que el desavastecimiento alimentario, el incremento de la delincuencia callejera y de la violencia, la asistencia sanitaria de mala calidad, la escalada inflacionista y de precios de una economía que se acerca a pasos agigantados a la de la Cuba de los Castro, y en el que, desde luego, los españoles son cada vez menos bienvenidos.

En cualquier caso, existen otros destinos muy cerca de Argentina y de gran atractivo, como es el caso, por ejemplo, de Chile o Perú, países en los que los españoles no somos utilizados con fines políticos ni se fomenta el odio contra nosotros. Habrá que esperar acontecimientos, pero, por lo pronto, no resulta recomendable viajar a Argentina en estos momentos, un país carente de seguridad jurídica y en el que cualquier cosa puede pasar en cualquier momento, especialmente si se es español; podemos vernos atrapados en una desagradable situación que es más que recomendable evitar a la vista de la Historia reciente de un país convulso y especialmente inestable.