Destinos de interior: Daimiel

En nuestros destinos de interior continuamos en Castilla-La Mancha y viajamos hasta la población de Daimiel, un lugar que nos ofrece Historia y Naturaleza con mayúsculas a partes iguales.

Situada en la provincia de Ciudad Real, Daimiel ofrece al viajero todos los encantos de un pueblo de interior castellano-manchego, unido al incomparable atractivo del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, una combinación perfecta para disfrutar de una escapada de fin de semana o de unas vacaciones en plena naturaleza, gozando al tiempo del encanto y belleza de esta localidad castellano-manchega especialmente privilegiada.

Comenzaremos nuestro recorrido por Daimiel recuperando fuerzas en alguno de los excelentes restaurantes que nos regalarán el paladar con la gastonomía local, una gastronomía típicamente manchega en la que los productos de la tierra son el ingrediente privativo. Matanza, aves de corral, caza, quesos, productos de la huerta y, por supuesto, los excelentes vinos Denominación de Origen La Mancha, son algunos de los deliciosos manjares que podemos descubrir y disfrutar en lugares como:

“Hotel Las Tablas”: En el centro histórico de este privilegiado destino Manchego, entre la Plaza de España y el Parterre de Santa Maria, un gran espacio verde para pasear. Un lugar tranquilo y acogedor cuyas habitaciones se disponen entorno a un patio típico manchego propio del hotel. En el restaurante Las Tablas disfrutarás de la mejor comida tradicional manchega y de su excepcional bodega. Dispone además de un bar-cafetería con terraza en verano, por lo que constituye el lugar perfecto para alojarse y disfrutar de la cocina manchega en un mismo lugar, en uno de los mejores hoteles de Daimiel.

“Restaurante Las Brujas”: Pero si ya disponemos de hotel en Daimiel y simplemente queremos comer en calidad y cantidad, no cabe duda de que debemos dirigir nuestros pasos a este restaurante, el cual está especializado en cocina manchega, como es el caso de la caldereta de cordero manchego, el paté de perdiz casero, el bacalao a la manchega, las gachas o las migas con panceta y uvas, entre otras exquisiteces de la tierra. Cuenta comoatractivo extra con una deliciosa terraza en la que disfrutar de su cocina. Está situado en el km 231,5 de la Nacional 420.

“El Bodegón”: Destaca de este restaurante su bodega del siglo XVII, por lo que su carta de vinos es uno de sus mayores atractivos, unido ello a un muy cuidado ambiente y presentación. Está situado en la Calle Luchana, 20.

“El Portón”: Situado en la Plaza de San Pedro, 5, este restaurante está especializado en las judías de la tierra, la perdiz y el cordero al horno, joyas de la cocina manchega que podrás disfrutar en este cuidado restaurante de ambiente rústico.

“Los Faroles”: Situado en la Calle Guarnicioneros, 87, este restaurante presenta como atractivo una cocina variada, si bien la cocina manchega es su plato fuerte.

“Los Faroles”: Situado en la Calle Guarnicioneros, 87, este restaurante presenta como atractivo una cocina variada, si bien la cocina manchega es su plato fuerte.

“Mesón de la Duquesa”: Ubicado en un edificio construido siguiendo la arquitectura típica de la zona, de casonas blancas con muros de adobe, zócalos azules y viguería de madera, el restaurante ofrece especialidades de la cocina típica manchega regada con los mejores caldos de la región. Está situado en la carretera de Daimiel a Las Tablas, km 10, de modo que es el lugar perfecto para comer algo antes de dirigirnos al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

“La Posada”: En su mesa podrás degustar una amplia variedad de platos típicos de la gastronomía de la zona, dentro de un salón-comedor con ambiente manchego y decoración rústica. Está situado en la Plaza de España, frente al “Olivo Milenario”.

Obviamente, Daimiel cuenta con muchos más lugares en los que disfrutar de la extraordinaria cocina manchega, siendo la lista anterior una mera selección de los lugares con más renombre de la localidad. Bastará con darse un paseo por Daimiel y dejarse atrapar por los encantos de sus numerosos y excelentes restaurantes que nos enamorarán con la deliciosa cocina manchega al estilo de Daimiel.

Y ya que hemos recuperando fuerzas en alguno de los restaurantes recomendados en Daimiel, toca ahora buscar posada en alguno de los hoteles y alojamientos de Daimiel que, de la misma forma, recuperan el encanto de tiempos pretéritos con un exquisito cuidado por los detalles rústicos, al tiempo que por el servicio que brindan al viajero. Haremos una recomendación orientativa de dos lugares en Daimiel donde alojarse, recordando a los viajeros que pongan proa hacia Daimiel que en nuestra página especializada en hoteles y alojamientos encontrarán un amplio catálogo de hoteles y casas rurales en Daimiel con la posibilidad de reservar online comparando precios y valoraciones de otros viajeros:

“Hotel Las Tablas”: Ya nos hemos referido a él anteriormente. Lo recomendamos especialmente por su ubicación en el centro de Daimiel y por su excelente servicio.

“Hotel Doña Manuela”: El hotel Doña Manuela ofrece 30 cómodas habitaciones con unos altos estándares de distinción en su arquitectura y decoración. Dispone de una terraza exterior, un párking privado y salas de reuniones ideales para la celebración de cualquier tipo de evento, ya sea de trabajo o privado. Está situado junto al Parque del Carmen y enclavado en una zona privilegiada por su belleza y por su fácil acceso a los destinos turísticos de la zona.

En cualquier caso, Daimiel, como el resto de Castilla-La Mancha, ofrece al viajero alojamientos especialmente cuidados, con ese sabor rústico e histórico que enriquece la experiencia del viaje a estas tierras castellanas en las que Historia y tradición constituyen atractivos más que suficientes para una escapada o unas vacaciones.

Y una vez que nos hemos aposentado en Daimiel, podemos darnos una vuelta por la localidad y descubrir su rico patrimonio histórico, para lo cual debemos comenzar por el Parterre, donde nos vamos a encontrar con la Iglesia de Santa María la Mayor, de origen probablemente templario y de estilo gótico del siglo XIV, ampliada con posterioridad por la Orden de Calatrava. Destacan en el templo la Puerta de la Umbría y la talla barroca del Cristo de la Expiración (una de las más valiosas de la imaginería que desfila en la Semana Santa de Daimiel) y la fuente “La Manola” que se encuentra fuera del edificio, en el Parterre.

Otro lugar que no debemos dejar de visitar en Daimiel es la Iglesia de San Pedro Apóstol, cuya construcción fue autorizada por Carlos V en 1542, siendo declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento Nacional, en 1989.