Destinos de interior: Almagro

De Andalucía saltamos a Castilla-La Mancha y nos adentramos en la comarca del Campo de Calatrava, lugar donde encontraremos nuestro próximo destino de interior: Almagro.

Situada en la provincia de Ciudad Real, Almagro ofrece al viajero todos los encantos de un destino de interior, multiplicados por el hecho de que esta localidad aúna las esencias castellano-manchegas entre las que destacan la Gastronomía, la Historia y la Cultura con mayúsculas, aspectos estos tres en los que Almagro es alumna aventajada.

A pesar de que los orígenes históricos de Almagro como asentamiento humano se pierden en la noche de los tiempos, podemos considerar como su punto de partida en estas lides el siglo XIII, ya que es en este momento cuando Almagro entra en la Historia de la mano de la “Orden de Calatrava”, cuyos Maestreses elegirán a esta población como lugar de residencia y centro gubernativo de sus bienes y posesiones, un hecho que marcará el crecimiento de la Villa, adquiriendo cada vez más importancia política y económica, hasta el punto de que Don Gonzalo Yáñez concedió Fuero a la Villa en 1213, confirmado por Fernando III en 1222, siendo que en 1273 Alfonso X el Sabio convocó Cortes en Almagro y en 1285 se efectuó la Escritura de Conveniencia entre el Maestre Ruy Pérez Ponce y los almagreños sobre los hornos, el zocodover, los portazgos. En el siglo XIV la Villa ya tenía una muralla y una parroquia, San Bartolomé el Real, edificios públicos como las carnicerías, el aholí o pósito, la cárcel, casas del Concejo y un castillo absorbido por las Casas Maestrales.

Como no podía ser de otra forma en una villa que adquirió la importancia de Almagro, ésta fue lugar de paso y avituallamiento de las tropas castellanas durante la Reconquista, llegando a contar con dos ferias concedidas en 1374 por Enrique II, lo que nos indica la importancia como centro político, económico y comercial que llegó a alcanzar la Villa, importancia que, una vez finalizada la Reconquista, y a diferencia de lo que ocurrió con otras tantas villas y ciudades que lo fueron todo antaño y que, con el tiempo, vinieron a menos, se acrecentó, llegando a alcanzar su máximo esplendor durante los siglos XVI y XVII, período durante el cual Almagro experimienta un crecimiento urbanístico importantísimo que desbordará a las antiguas murallas y que dará lugar a la aparición de monasterios, iglesias y hasta una Universidad, la Universidad de Nuestra Señora del Rosario. Así, todo ese crecimiento llevará a que Almagro se convierta en capital de la provincia de La Mancha en el siglo XVIII, durante los años 1750 a 1761, como reconocimiento por su apoyo a Felipe V, período tras el cual, conservará el título de “ciudad”, una ciudad que quedará situada en una posición económica envidiable de la que la industria de blondas y encajes que se llevaba a cabo en la ciudad era su punta de lanza.

Sin embargo, el reinado de Carlos III supondrá el comienzo de la decadencia de Almagro, ya que las desamortizaciones llevadas a cabo por el Monarca marcarán el desmantelamiento de los edificios religiosos más importantes y su progresivo deterioro y abandono. Esa decadencia de Almagro llegará hasta el punto de la desparición de la Universidad durante el siglo XIX, un siglo en el que Almagro padecerá la invasión francesa, las Guerras Carlistas y las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz, todo lo cual irá sumiendo a la ciudad en una decadencia cada vez más profunda, reflejo sombrío del esplendor de antaño que, sin embargo, dejará sentadas las bases para un nuevo renacimiento, ahora cultural, durante el siglo XX, llegando a atesorar un patrimonio cultural, arquitectónico y artístico que le valió en 1972 su reconocimiento como “Conjunto Histórico Artístico”

Efectivamente, la Historia ha sido muy generosa con Almagro, dejando en esta ciudad las huellas de un pasado glorioso, con edificios de factura exquisita y lugares que, en los últimos años, han servido de base para un renacer cultural que han convertido a Almagro en la “Ciudad del Teatro”, siendo además sede del “Museo Nacional del Teatro”, aprovechando y restaurando los diferentes edificios que el pasado fue legando a esta ciudad, destacando en este punto el Corral de Comedias, el Ayuntamiento y el conjunto de la Plaza Mayor, tres puntos emblemáticos de la ciudad, los cuales, por si solos, son capaces de enamorar al viajero y hacerlo retroceder a siglos pasados en los que Almagro era centro político, económico, religioso y cultural de primer orden.

Así, llegando a Almagro, nos toparemos con la Plaza Mayor, una joya porticada en orden toscano amplia y diáfana que nos desvela su origen militar como plaza de armas que fuera, acogiendo después una de las dos ferias comerciales con que llegó a contar la ciudad y el famoso Corral de Comedias por el que es mundialmente conocida hoy la ciudad, un edificio del siglo XVII y que constituye el único en toda España que se conserva íntegro y completo en su estructura original, algo a lo que ayudó bastante el hecho de que siglos después fuera utilizado como mesón, lo que permitió que el edificio continuara vivo.

Cabe destacar que tanto la Plaza Mayor como el Corral de Comedias constituyen un todo arquitectónico perfectamente integrado, lo cual es debido al hecho que la construcción del Corral de Comedias se llevó a cabo al mismo tiempo que se reformaba la Plaza Mayor, reforma y construcción que concluyó en 1628, en pleno “Siglo de Oro” español, siendo la primera representación que se llevó a cabo en el edificio recién construido una obra de la Compañía de Juan Martínez, en 1629, año a partir del cual el Corral de Comedias de Almagro desarrolló su actividad teatral hasta que, en el siglo XVIII, fueron prohibidos en toda España los corrales de comedias, por lo que el de Almagro fue reconvertido en mesón (el “Mesón de la Fruta”) que, más tarde, sería conocido como la “Posada de las Comedias”.

Con el transcurrir de los siglos el pasado teatral del Corral de Comedias iría progresivamente sepultándose en el olvido, hasta el punto de que todos olvidarían el pasado originario del edificio, siendo que, en 1950, por casualidad, durante unas obras de reforma, se descubrieron una serie de documentos y de objetos que revelaban la posibilidad de que ese lugar fuera antaño, efectivamente, un corral de comedias. Ante tal posibilidad, se llevaron a cabo una serie de obras que descubrieron la zona del escenario prácticamente intacta, lo que determinó a las autoridades del momento a realizar las obras oportunas y restaurar el edificio urgentemente, dando lugar a la inauguración del Corral de Comedias como teatro renacido en 1952.

Destinos de interior: Daimiel

En nuestros destinos de interior continuamos en Castilla-La Mancha y viajamos hasta la población de Daimiel, un lugar que nos ofrece Historia y Naturaleza con mayúsculas a partes iguales.

Situada en la provincia de Ciudad Real, Daimiel ofrece al viajero todos los encantos de un pueblo de interior castellano-manchego, unido al incomparable atractivo del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, una combinación perfecta para disfrutar de una escapada de fin de semana o de unas vacaciones en plena naturaleza, gozando al tiempo del encanto y belleza de esta localidad castellano-manchega especialmente privilegiada.

Comenzaremos nuestro recorrido por Daimiel recuperando fuerzas en alguno de los excelentes restaurantes que nos regalarán el paladar con la gastonomía local, una gastronomía típicamente manchega en la que los productos de la tierra son el ingrediente privativo. Matanza, aves de corral, caza, quesos, productos de la huerta y, por supuesto, los excelentes vinos Denominación de Origen La Mancha, son algunos de los deliciosos manjares que podemos descubrir y disfrutar en lugares como:

“Hotel Las Tablas”: En el centro histórico de este privilegiado destino Manchego, entre la Plaza de España y el Parterre de Santa Maria, un gran espacio verde para pasear. Un lugar tranquilo y acogedor cuyas habitaciones se disponen entorno a un patio típico manchego propio del hotel. En el restaurante Las Tablas disfrutarás de la mejor comida tradicional manchega y de su excepcional bodega. Dispone además de un bar-cafetería con terraza en verano, por lo que constituye el lugar perfecto para alojarse y disfrutar de la cocina manchega en un mismo lugar, en uno de los mejores hoteles de Daimiel.

“Restaurante Las Brujas”: Pero si ya disponemos de hotel en Daimiel y simplemente queremos comer en calidad y cantidad, no cabe duda de que debemos dirigir nuestros pasos a este restaurante, el cual está especializado en cocina manchega, como es el caso de la caldereta de cordero manchego, el paté de perdiz casero, el bacalao a la manchega, las gachas o las migas con panceta y uvas, entre otras exquisiteces de la tierra. Cuenta comoatractivo extra con una deliciosa terraza en la que disfrutar de su cocina. Está situado en el km 231,5 de la Nacional 420.

“El Bodegón”: Destaca de este restaurante su bodega del siglo XVII, por lo que su carta de vinos es uno de sus mayores atractivos, unido ello a un muy cuidado ambiente y presentación. Está situado en la Calle Luchana, 20.

“El Portón”: Situado en la Plaza de San Pedro, 5, este restaurante está especializado en las judías de la tierra, la perdiz y el cordero al horno, joyas de la cocina manchega que podrás disfrutar en este cuidado restaurante de ambiente rústico.

“Los Faroles”: Situado en la Calle Guarnicioneros, 87, este restaurante presenta como atractivo una cocina variada, si bien la cocina manchega es su plato fuerte.

“Los Faroles”: Situado en la Calle Guarnicioneros, 87, este restaurante presenta como atractivo una cocina variada, si bien la cocina manchega es su plato fuerte.

“Mesón de la Duquesa”: Ubicado en un edificio construido siguiendo la arquitectura típica de la zona, de casonas blancas con muros de adobe, zócalos azules y viguería de madera, el restaurante ofrece especialidades de la cocina típica manchega regada con los mejores caldos de la región. Está situado en la carretera de Daimiel a Las Tablas, km 10, de modo que es el lugar perfecto para comer algo antes de dirigirnos al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

“La Posada”: En su mesa podrás degustar una amplia variedad de platos típicos de la gastronomía de la zona, dentro de un salón-comedor con ambiente manchego y decoración rústica. Está situado en la Plaza de España, frente al “Olivo Milenario”.

Obviamente, Daimiel cuenta con muchos más lugares en los que disfrutar de la extraordinaria cocina manchega, siendo la lista anterior una mera selección de los lugares con más renombre de la localidad. Bastará con darse un paseo por Daimiel y dejarse atrapar por los encantos de sus numerosos y excelentes restaurantes que nos enamorarán con la deliciosa cocina manchega al estilo de Daimiel.

Y ya que hemos recuperando fuerzas en alguno de los restaurantes recomendados en Daimiel, toca ahora buscar posada en alguno de los hoteles y alojamientos de Daimiel que, de la misma forma, recuperan el encanto de tiempos pretéritos con un exquisito cuidado por los detalles rústicos, al tiempo que por el servicio que brindan al viajero. Haremos una recomendación orientativa de dos lugares en Daimiel donde alojarse, recordando a los viajeros que pongan proa hacia Daimiel que en nuestra página especializada en hoteles y alojamientos encontrarán un amplio catálogo de hoteles y casas rurales en Daimiel con la posibilidad de reservar online comparando precios y valoraciones de otros viajeros:

“Hotel Las Tablas”: Ya nos hemos referido a él anteriormente. Lo recomendamos especialmente por su ubicación en el centro de Daimiel y por su excelente servicio.

“Hotel Doña Manuela”: El hotel Doña Manuela ofrece 30 cómodas habitaciones con unos altos estándares de distinción en su arquitectura y decoración. Dispone de una terraza exterior, un párking privado y salas de reuniones ideales para la celebración de cualquier tipo de evento, ya sea de trabajo o privado. Está situado junto al Parque del Carmen y enclavado en una zona privilegiada por su belleza y por su fácil acceso a los destinos turísticos de la zona.

En cualquier caso, Daimiel, como el resto de Castilla-La Mancha, ofrece al viajero alojamientos especialmente cuidados, con ese sabor rústico e histórico que enriquece la experiencia del viaje a estas tierras castellanas en las que Historia y tradición constituyen atractivos más que suficientes para una escapada o unas vacaciones.

Y una vez que nos hemos aposentado en Daimiel, podemos darnos una vuelta por la localidad y descubrir su rico patrimonio histórico, para lo cual debemos comenzar por el Parterre, donde nos vamos a encontrar con la Iglesia de Santa María la Mayor, de origen probablemente templario y de estilo gótico del siglo XIV, ampliada con posterioridad por la Orden de Calatrava. Destacan en el templo la Puerta de la Umbría y la talla barroca del Cristo de la Expiración (una de las más valiosas de la imaginería que desfila en la Semana Santa de Daimiel) y la fuente “La Manola” que se encuentra fuera del edificio, en el Parterre.

Otro lugar que no debemos dejar de visitar en Daimiel es la Iglesia de San Pedro Apóstol, cuya construcción fue autorizada por Carlos V en 1542, siendo declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento Nacional, en 1989.

Documentación necesaria para viajar a Brasil

Brasil endurece los requisitos de entrada

Brasil anunció en febrero de 2012 el endurecimiento de los requisitos de entrada para los españoles en el país, algo que se ha confirmado desde el pasado 2 de abril, día a partir del cual los españoles que quieran viajar a Brasil deberán cumplir unos requisitos adicionales de entrada y estancia.

En concreto, los españoles deberán aportar, además del pasaporte, billete de ida y vuelta, un comprobante de medios económicos suficientes (unos 80 € diarios) y una carta de invitación de un residente en la ciudad de destino, en la que conste el plazo de estancia, compulsada ante notario si el alojamiento es en una vivienda privada, documentos todos ellos debidamente legalizados. Para comprobar esta solvencia, será preciso presentar la tarjeta de crédito y su última factura para que se pueda verificar el límite. En caso de alojamiento en un hotel, será preciso el documento de reserva pagada. También puede ser precisa una prueba documental de excursiones reservadas si han sido contratadas con antelación.

El Gobierno de Brasil ha adoptado estas medidas más rígidas en reciprocidad con los requisitos que España exige a los ciudadanos de este país en aplicación de las normas establecidas por la UE para acceder a los países del Espacio Schengen, zona sin fronteras interiores que permite la libertad de movimientos. Para entender la decisión de las autoridades brasileñas deberemos de hacer un pequeño repaso de los hechos que han conducido a esta situación.

Los ciudadanos brasileños para poder entrar en cualquiera de los países del espacio Schengen necesitaban, además de su pasaporte en vigor, carta de invitación o reserva de hotel, solvencia económica para la estancia prevista y seguro de viaje obligatorio, requisitos que no eran impuestos por España, sino por las autoridades comunitarias, lo mismo que ocurre con los nacionales de aquellos países a los que se exige visado, imposición ésta procedente de las autoridades comunitarias, no de España.

Como quiera que las autoridades europeas vigilan los flujos migratorios a través de las fronteras de los diferentes países comunitarios, exigieron a las autoridades españolas que aumentaran su celo en los controles fronterizos, por ser España puerta de entrada principal de la inmigración procedente de Hispanoamérica, inmigración que se estaba disparando en los últimos años. En respuesta a esas demandas comunitarias, España durante el año 2008 rechazó a numerosos viajeros procedentes del otro lado del Atlántico, incluidos brasileños, siendo que en muchas de las ocasiones se rechazaba en frontera a viajeros que cumplían con todos los requisitos exigidos para entrar en el espacio Schengen.

Así, argentinos, peruanos, colombianos y un largo etcétera, iban siendo rechazados en la frontera española y deportados a sus países de origen, muchas veces con justificación, pero otras veces sin constancia de ella, a lo que se unía el supuesto maltrato a los deportados por parte de la policía española. En cualquier caso, el único país que decidió tomar medidas fue Brasil, que anunció la exigencia de los requisitos arriba apuntados a los ciudadanos españoles que pretendieran viajar a Brasil como medida de protesta en reciprocidad a las exigencias del espacio Schengen para sus nacionales. Sin embargo, curiosamente, tales exigencias sólo se han establecido para los ciudadanos españoles, pero no así para los nacionales del resto de países firmantes del Acuerdo Schengen.

Por ello, la decisión de Brasil ha de encuadrarse más en el marco de una medida de presión y de protesta que otra cosa, en respuesta al celo de las autoridades españolas para con sus nacionales en el control de fronteras, algo especialmente trascendente ante los importantes acontecimientos deportivos de los próximos años (Juegos Olímpicos y Mundial de Fútbol) que harán que Brasil reciba millones de visitantes, entre ellos españoles.

En cualquier caso, sea como fuere y las razones de Brasil para adoptar esa medida contra los ciudadanos españoles, lo cierto es que para viajar a Brasil, por ahora, se endurecen los requisitos de entrada y se equiparan a los que el espacio Schengen exige a sus nacionales. Las nuevas reglas convierten a Brasil en uno de los países de Iberoamérica donde los requisitos de entrada para los turistas españoles son más estrictos, junto con Cuba, Venezuela y Panamá, según informa el Ministerio de Asuntos Exteriores español, Ministerio que ha alegado siempre que los criterios aplicados con los viajeros brasileños son los mismos que adoptan otros socios europeos.

Sin embargo, Brasil no sufrirá el impacto de los turistas españoles

No obstante, el impacto en los turistas españoles no va a resultar excesivo, ya que Brasil no es uno de los destinos especialmente preferidos por los españoles en Iberoamérica, a diferencia de lo que ocurre en el caso de Cuba, a lo que se une el hecho de que el país Carioca es uno de los lugares más inseguros del Mundo y no resulta especialmente recomendable como destino turístico. En todo caso, la celebración de los próximos Juegos Olímpicos y del Mundial de Fútbol tampoco afectará a la mayoría de los españoles que viajen a Brasil si cuentan con reservas de hotel y recursos suficientes por día, ya que en tal caso escaparán de la exigencia de la carta de invitación. Fuera de esos dos acontecimientos deportivos, lo cierto es que en Hispanoamérica existen otros destinos mucho más apetecibles que Brasil y, desde luego, bastante más seguros.